MT Design nace con una idea muy clara. Pasármelo bien y hacer lo que mejor se. Es un proyecto personal, en donde me esfuerzo por conseguir los mejores resultados y en donde cada cosa que hago me sirve de inspiración y aprendizaje para seguir adelante.

Todo empieza cuando todo mi círculo de amigos y familiares me llamaban cuando tenían que comprarse un coche, pidiendo referencias de algunos modelos que habían visto, interesarse por mis experiencias con determinadas marcas o simplemente buscando algún contacto que les hiciera ahorrarse algo de dinero. Las cosas salían muy bien y me di cuenta del potencial de este tipo de servicio.

La finalidad es minimizar el descontento con el cliente. Mucha gente no identifica el momento de comprarse un coche como algo interesante y emotivo, y para ellos, es simplemente un trámite, o incluso un problema que requiere de una enorme pérdida de tiempo. Se bajan al concesionario que más cerca les pilla de casa, y el comercial, muy espabilado, venderá lo que él quiera. El cliente se lleva un coche, generalmente más caro de lo que pensaba gastarse, y aceptando concienzudamente que ha sido su mejor elección. A veces el cliente sale contento, pero muchas veces esto se debe a la falta de conocimiento de otras opciones, y que seguramente podrían haber sido más adecuadas. Pero lo que está claro es que, un comercial, imaginemos de BMW, nunca te va a recomendar la compra de un Audi.

Me preguntan a menudo, pero Alex, ¿Cuál es el mejor coche del mundo? Y yo siempre respondo lo mismo. No existe el mejor coche del mundo, existe el mejor coche para cada persona y en un momento puntual. No serán las mismas necesidades para una persona soltera, urbanita y sin hijos que necesita el coche para ir a trabajar todos los días, que una persona con familia que usa el coche para viajar los fines de semana.

Y todo esto de manera completamente personalizada, es decir, sin páginas web que te dicen lo que necesitas o que se basan en cuestionarios básicos. Aquí se hace una entrevista real para conocer al máximo posible al futuro comprador. Es fundamental conocer sus necesidades, sus gustos, su personalidad e incluso sus sueños. Todo lo fundamental para acotar unas opciones, probarlos y así poder decidir.